Recientemente Intersindical publicaba un articulo sobre el acoso laboral también conocido como mobbing: «Dícese del trato hostil o vejatorio al que es sometida una persona en el ámbito laboral de forma sistemática, que le provoca problemas psicológicos y profesionales.”

Una lacra que durante años se ha cebado en las administraciones públicas y que el 15% de los trabajadores sufre constantemente, siendo el ámbito sanitario donde mas incidencia tiene esta tóxica conducta.

Los expertos verdugos que deambulan entre nosotros, han adquirido la inmune capacidad de atormentar a personas o incluso pequeños colectivos profesionales con el fin de alcanzar su aniquilación como sujetos y trabajadores.

El Hospital de la Candelaria (“camino a la excelencia”) es uno de esos centros donde se está incrementando el número de casos, los cuales son tan difíciles de catalogar como variadas las técnicas de destrucción empleadas por el acosador, ya que este ha evolucionado, y conociendo la definición y comportamientos característicos descritos en la abundante literatura a la que se tiene acceso, ha aprendido a mutar su disfraz, y refinando sus tácticas de anulación, busca continuamente elementos debilitados o frágiles contra los que entrenar sus perversas habilidades.

Un acoso normalizado que desde las rígidas estructuras verticales y de poder de este centro va creciendo y multiplicándose anidando en todos los servicios como si de una infección se tratase.

El caldo de cultivo o primera señal de alarma se traduce en un notable incremento de las solicitudes de evaluación de riesgo psicosocial  que al ser analizadas y observarse las notables alarmas que se disparan, son archivadas sin que exista una voluntad férrea de acabar con esta problemática. Teniendo en cuenta que la bolsa de abusadores está también compuesta por mandos intermedios, e incluso de miembros que de alguna manera se les ha concedido pequeñas parcelas de poder es fácil entender que esta situación esté muy jejos de solucionarse.

El 5 de mayo de 2011 el BOE publicaba la Resolución, de la Secretaría de Estado para la Función Pública, por la que se aprobaba el Acuerdo de 6 de abril de 2011 de la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado sobre el Protocolo de actuación frente al acoso laboral en la Administración General del Estado, dando dos meses para adaptar dicha normativa en las diferentes áreas administrativas públicas.

En 2016 y tras la evidente demora, el Diputado del común D. Jerónimo Saavedra Acevedo transmitió una queja formal a la Consejería de presidencia (Excmo. Sr. D. José Miguel Barragán Cabrera) exponiendo con una argumentación legislativa impecable, la evidencia de que Canarias incumple entre otros derechos fundamentales de los trabajadores, los relacionados con este tema y mientras tanto… los riesgos psicosociales de nuestros servicios se disparan, se trabaja en unas condiciones cada vez mas deterioradas, se producen innumerables abusos de poder, se utilizan los puestos de responsabilidad para triturar al trabajador, se mira hacia otro lado ante las evidencias de dichos abusos, y se utiliza toda la maquinaria de comunicación necesaria para disfrazar la penosa realidad existente en nuestros hospitales.