La capacidad de la administración para organizar sus medios no tiene «carácter absoluto», sentenció el Juzgado de lo Contencioso número 3 de Las Palmas, censurando que el gerente del Hospital Dto. Negrín, Ruperto Matas, decidiese en el año 2000 reorganizar y dividir el servicio en dos jefaturas con desigualdad de medios. La sentencia consideraba además que la Administración sanitaria no puede confundir discrecionalidad con arbitrariedad.