Un sueldo de más de 11 millones de pesetas al año, se descubre que el gerente contratado por el Cabildo de Tenerife para encargarse de la gestión del Hospital Universitario de Canarias, José A. Moreno, asesora paralelamente a entidades sanitarias privadas. Esta situación irregular se mantiene durante años hasta que el escándalo es destapado por los medios de comunicación, siendo posteriormente despedido del centro sanitario. Se da la circunstancia agravante que las actividades ilícitas que realizaba Moreno (Asesoramiento de la empresa GHISA) era del conocimiento, tanto del consejero de Sanidad del Cabildo; J. Carlos Francisco como del presidente, ADÁN Martín. Además, durante el tiempo que duró su gestión, entre el gerente y el sindicato CC.OO existió una estrecha colaboración con efectos perniciosos para los trabajadores y usuarios del centro sanitario.