La exhibición de una pancarta reivindicando la legalización del aborto, provoca un incidente durante el entierro de una trabajadora del Hospital General, fallecida precisamente tras la realización de una interrupción de embarazo clandestino y sin las medidas de asepsia necesarias. El incidente entre algunos compañeros de la víctima y mandos del centro tuvo un eco considerable por lo inusual de la protesta.