Una vez más, denunciamos el desequilibrio existente en el pago de incentivos entre los directivos del SCS y el conjunto de trabajadores.

En el año 2001 se firmó el el Pacto de los Incentivos por Objetivos, al cual esta organización se opuso desde el primer momento por considerarlo injusto. No en vano, desde hace años asistimos al espectáculo vergonzoso en el que vemos cómo los directivos del SCS se reparten medio millón de euros en incentivos, mientras el resto de la plantilla percibe sumas anuales irrisorias y no acordes con su esfuerzo y dedicación diarios.

El SCS va a la deriva con la gestión de los actuales, y de los anteriores, responsables públicos. El actual director del SCS repite en el cargo sin que cambie la pésima situación y el consejero continúa obviando la negociación colectiva (de hecho, está desaparecido de los foros de negociación), escondiendo la cabeza bajo tierra cual avestruz, siendo su único mérito en los últimos 12 meses la pésima gestión de la actual pandemia por COVID-19.

A continuación, adjuntamos las ‘las tablas de la vergüenza’ en las que se puede comprobar cómo muchos dirigen y organizan en beneficio de unos pocos.