“El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción”.

“Esta baja condición de la mujer, que se manifiesta sobre todo entre los griegos de los tiempos heroicos, y más aún en los de los tiempos clásicos, ha sido gradualmente retocada, disimulada y, en ciertos sitios, hasta revestida de formas más suaves, pero ni mucho menos, abolida” Sobre la familia de F. Engels, en el Origen de la Familia, la propiedad privada y el estado.

Cada año, el 8 de marzo (se fija esta fecha, elegida por consenso y propuesta por Clara Zetkin para conmemorar las 123 trabajadoras asesinadas por un incendio provocado por los patronos, en una fábrica de Nueva York), todas  las mujeres trabajadoras, feministas de clase y luchadoras  del mundo salimos para denunciar, asesinatos, explotaciones, violaciones y maltratos por parte del sistema capitalista, machista y patriarcal.

En los años 70 y desde las universidades, sobre todo en EE.UU., empieza a cambiar los conceptos y a aparecer neologismos, para nuevos cambios políticos, al gusto de los que mandan. Se habla de géneros (aunque el feminismo de género lo apoyó  Rockefeller y Ford, desde aquellos tiempos. ¿Como para no sospechar?) amén de conceptos que van apareciendo como daños colaterales (cuando son crímenes de guerras), y no menos la pretensión de colectivos TRANS-QEER. Por lo visto somos cuerpos feminizados, “el sexo es una construcción social, no naturaleza, es tránsfobo  decir mujer y maternidad porque excluye a los transmasculinos. “Ya por si fuera poco ya  no es solo género sino “cuerpo” Por Tita Barahona.   Las feministas  tenemos que perseguir por tierra, mar y aire el machismo.  ¿Esto que aquí se expone no es machismo? Con esta intención,  trata de desaparecer la idea de luchas de clases de la faz de la tierra y las mujeres formamos parte de la lucha de clase.

Las mujeres son las que paren a la humanidad: LGTBI, trans, homosexuales, heterosexuales…  en definitiva a toda/os los hijos del pueblo. Entonces, de qué hablamos, ¿del sexo de los ángeles?

Llegando hasta nuestros días, el 8 de marzo se ha convertido en un carnaval malva, de feminismos de género (¡nosotras somos mujeres que se les explota, se viola, se maltrata y se asesina y  no la abstracción género!), liderados por las feministas de salón, algunas apoltronadas en las instituciones y otras fuera de ellas  (a espaldas de las pobres, trabajadoras, precarizadas,  paradas, amas de casa, jubiladas, viudas, estudiante  prostitutas y revolucionarias  intelectuales), ¿pidiendo  dineros para la causa?  y la causa no se arregla, porque no se trata de un voluntarismo, ni un puñado de dinero. ¡Es una guerra, no una fiesta!

Reinas, princesas, ricas, empresarias, altas funcionarias elegidas  y metidas dentro de la cadena del capitalismo patriarcal, presentadas en los foros mundiales como mujeres que han logrado romper…¿qué cosa?,  sin cortarse un pelito, dicen celebrar el 8 de marzo ¡cómo el día de la mujeres a secas! ¡¡Está claro que estas, no quieren cambiar el sistema, porque en otro no tendrían, ni gozarían de tanto lujo, bien estar y liberación, explotando a las otras mujeres!!  La realidad supera la ficción.

¡Si Zetkin, Luxemburgo, Kolontai, las feministas chinas, españolas y otras del mundo que lucharon y luchan por la igualdad levantaran la cabeza!

El feminismo del patriarcado capitalista, es lo que nos habita hoy y como decía Rosa Luxemburgo, los ricos cuando necesitan su  acumulación de capitales, utilizan lo que sea, que para eso llevan siglos de experiencia.

Por tanto: mujeres, niños, negras, LGTBI, género, cuerpos, exclusión, inclusión, etnia, transversalidades, binarismos, entre otras… son palabras para justificar hechos. Y no dejemos atrás la lacra apoyada por las feministas en cuestión defendiendo prostitución y maternidades subrogadas (alquileres de vientres de pobres para surtir a un sinfín de caprichosos que lo tienen todo, que piden niños a la carta, que hasta en hijos consumen), cuando pedimos las feministas que los adopten contestan que “tarda mucho el proceso”… ¿¿Qué prisa tienen, acaso lo van a vender en el rastro??

Apoyan  prostitución y vientres de alquiler, con el mito de que si las mujeres lo quieren, ¿por qué no?, hablan de la cosificación de la mujer pero apoyan la prostitución. Como si la pobreza fuese una opción de vida.  Al igual que opinan que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo. ¡Claro, como la esclavitud! Hoy se aplaude, porque vale más tener un “trabajo” de puta que estar parada. Y el neoliberalismo aplaudiendo, y canalizando la buena nueva.

Todo el snobismo tardío, charlatanería, culturas de incultos y otras… creídas que la lucha de la mujer se acaba de inaugurar, máxime el pro-LGTBI+Qeer y el abecedario entero  que este snobismo ha metabolizado como una nueva religión, sin profundizar ni analizar el calado político que hay detrás de todo esto. Como si de una moda se tratase. ( y nadie ha negado, mucho menos la que suscribe este articulo) las necesidades, inclinaciones, deseos, rupturas psicológicas y derechos de todas las personas, a transformarse o lo que les dejan  hacer con sus personas, Dios nos libre de ser antidemocráticas. Pero el problema es de estructura política contra el capitalismo patriarcal y no podemos caer en frivolidades y parcialidades)…

NO ES ODIO CONTRA NADIE, ES POSICIÓN DE CLASES

Hay  muchas personas  del colectivo LGTBI  que son conscientes de que se les utilizan y que existe mucha hipocresía, además de mucho dinerito en este asunto.

A las feministas más combativas  se le está escapando su lucha por la liberación de la mujer, pues ellas mismas han caído en el juego pícaro y oculto tras tanto modernismo, neologismos y “libertades” y se están percatando que hay algo que falla. Los movimientos trans están capitalizando, rentabilizando y dirigiendo el movimiento de mujeres por su liberación, metidos como topos en los movimientos feministas ¡El capital no duerme queridas!

Como decía Tita Barahona: “Hay situaciones en que las posturas tibias y equidistantes, desde posiciones alegadamente izquierdistas, alimentan a la bestia”

La lucha por la opresión de la mujer es necesariamente lucha de clases, es el sistema con sus medios de producción determinado (en este caso el capitalismo y su burguesía), lo que hace que las mujeres sean el objeto de explotación doble y la gallina de los huevos de oro para este capitalismo patriarcal, saliéndole barato para su acumulo de capitales. Convertidas, como un simple instrumento de reproducción.

Claro, como quiera que el neoliberalismo, imperialista, no quiere ni por asomo hablar de luchas de clases tratando de tapar y disimular que todos/as, somos iguales: Individuos que pueden elegir hasta el sexo y ser libres para optar por lo que quiera en la sociedad, pensar como quiera, obrar, realizar,  ejecutar, en fin otras trampas que la gente en su logro ficción, (porque la realidad es otra,) terminan metidos/as en un limbo que ni entienden ni pueden alcanzar.

Desde que el capitalismo astuto, por viejo, no por diablo, se percató de que las mujeres, ejercito de explotadas, cada vez más se levantan reivindicando sus necesidades, tuvo que buscar una forma de canalizar este descontento y como no, lo ha llevado o pretende llevarlo contando con todas sus herramientas, para poder meterlas en su redil. Por tanto cuentan con ellas: Las mujeres a secas, se prestan, para difuminar camuflar y que nos traguemos que es un problema sólo  de sexo y no de clases y confundiendo sexo, con sexualidad. ¡¡Como si el machismo, fuese un capricho exento de un sistema determinado y los hombres naciesen malos, violadores y la peste mundial!!

A huevo se lo ponen a los/as  fascistas neoliberales del Ciu  PP Y VOX… para que saquen las cosas fuera de contexto y especulen con el sexo de los ángeles, aprovechando para confundir y engañar  más, echando mierda sobre el feminismo de clase, por causa de estos  kitsch y snobismos tardíos

Me cuestiono: ¿será posible que el paro, el hambre, los desahucios, los asesinatos, la represión, las cárceles el fracaso estrepitoso del sistema que nos habita  vomitando lava por todo sitio hasta romper el planeta, no acarrean tantas masas de mujeres en las calles? ¿Los importantes problemas que hemos citado no tengan tanto eco, bombo y platillo? Y desde luego ¿si que lo tenga esos feminismos de nuevo cuño?

¡VIVA EL 8 MARZO, DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA!