El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

//El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Asociación Canaria de Neurosiquiatría

Ante la respuesta en el Parlamento de Canarias por el Gobierno sobre la coordinación de la Consejeria de Educación y Sanidad en la atención a la infancia y adolescencia con TDHA, (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)

nuestra Asociacion expone:

La existencia clínica del TDHA es más que controvertida en el campo de la salud mental. Su propio creador (León Eisenberg) reconoció su error antes de su fallecimiento. Sostuvo que fue bajo fuertes presiones de la Big Pharma. La prevalencia de este trastorno difiere según los países: en Francia es mínima, porque no aceptan este diagnóstico, sin embargo en USA es altísimo. En Suecia y Finlandia trabajan el problema de los niños inquietos, aumentando las horas de recreo a todos de un modo ostensible en relación con otros países europeos. Sin embargo, en la mayoría de países de nuestro entorno económico, se cree en la existencia de esta “enfermedad” y se trata con dudosos fármacos de uso muy delicado incluso para los adultos. Hay “estudios” donde se comparan dosis y efectos con la cocaína: son similares. Oscuras expectativas para una población cuyo defensor cree que cumple su función alentando el aumento del consumo de peligrosos fármacos de dudosa eficacia en una “enfermedad” que muchos consideran que es una invención.

Situación Asistencial del TDHA en Canarias.

  1. A día de hoy, aún existe una Red de atención Infanto-Juvenilincompleta, de acuerdo al programa de Salud Mental Infanto-Juvenil del 2006.
  2. En el Programa de Salud Mental Infanto-Juvenil se establecía que el equipo de Atención Primaria era un pilar básico para la detección. La coordinación entre estos profesionales y Educación deja más que desear como se reconoce la propia Consejería en el Plan de Salud Mental 2018-2023.
  3. No existe un programa coordinado a nivel autonómico ni insular. La coordinación queda sujeta a la voluntad de los profesionales, que con la sobrecarga asistencial que tienen, se les hace casi imposible llevarla a cabo.
  4. El procedimiento que se lleva a cabo desde hace unos años, tras un acuerdo entre Sanidad y Educación, con los niños con TDAH, trastorno del espectro autista, etc., es que se les concede una becas monetarias individuales desde la Consejería de Educación para acudir a gabinetes privados para su tratamiento, a sabiendas que esto podría solucionarse con otras medidas públicas, como puede ser, adecuando el número de profesores, orientadores, etc. Necesarios, ya que existe una infradotación de los mismos, reforzando durante el horario escolar o si hiciera falta en los turnos de tarde, dejando las becas para casos concretos, ya que muchas veces los niños con dificultades en el aprendizaje, alteraciones de conductas etc., tienen que ver más con esas dificultades académicas, que con más apoyo podrían solucionarse.

 

Recomendaciones

  1. Se debe concretar, cuándo, en qué año, se llegará a completar la Red en todas las islas y cuál es la previsión de profesionales necesarios e infraestructuras que están incorporados al Plan de Salud Mental 2018-2023 para éste fin.
  2. Se debe realizar una adecuada valoración en el centro escolar por parte de los orientadores donde se valore en el niño: su nivel intelectual, las relaciones con sus pares, si presentan dificultades en el aprendizaje (dislexias o digrafías, problemas de comprensión lectora, etc.), ya que eso son trastornos del aprendizaje, que no se pueden enmascarar con el déficit de atención para así se beneficiarse de las ayudas económicas y para ser remitidos a los gabinetes privados. Éste tipo de dificultad no se puede beneficiar de esas ayudas económicas. Si se consideran trastornos del aprendizaje correspondería al centro escolar atenderlos con clases de apoyo etc., pero la realidad es que no tienen medios ni saben trabajarlos. Una vez descartado esto, remitir informe al Pediatra y que este lo derive a USM si lo considera o a otra especialidad si cree que la dificultad está en otra cosa
  3. Las políticas básicas de mejora en el tratamiento del TDAH, pasan por mejorar los recursos en la educación pública y dotar a la misma de profesorado especialista, ya que lo que no puede ocurrir es que se mande a un maestro de infantil a dar Necesidades Especificas de Apoyo Educativo (NEAE), si no se tiene la cualificación para ello. Por lo tanto, no se puede pedir mejores resultados académicos cuando los medios materiales y humanos, no son los adecuados y son insuficientes. Se tiene que hacer una revisión actualizada de ratios de orientadores por alumnos.
  4. Mejorar los sistemas de coordinación entre los diferentes agentes implicados Atención Primaria, Salud mental y Educación. Se debe desarrollar una estrategia conjunta con Educación para facilitar el acceso directo de pacientes desde colegios e institutos. Debe desarrollarse un proyecto piloto de formación de estos profesionales en la detección de los casos menos aparentes. Actualmente, aquellos pacientes que tienen una sintomatología más clara son derivados a Atención Primaria a través de informes escolares que sirven como justificante para el acceso a los profesionales de Salud Mental (convenio entre el Servicio de Salud y Educación). Este convenio tiene aspectos que favorecen la privatización de las necesidades de las personas con TDAH, como las llamadas becas.
  5. El TDAH no debe ser más prioritario en el abordaje que otros trastornos de la infancia, como un trastorno de la conducta alimentaria grave, psicosis o un gesto autolítico por ejemplo, por lo tanto, en la red infanto-juvenil, el psicólogo clínico debe centrar su atención a los problemas comórbidos del TDAH, como pueda ser la ansiedad-depresión u otros problemas graves.

    Junta directiva ACN

2018-12-21T18:13:02+00:00viernes, 21 diciembre, 2018|El Malpaís|1 Comment