Intersindical Canaria (IC) ha denunciado este miércoles que la sanidad en el archipiélago corre un «grave riesgo de colapso» de aplicarse el nuevo paquete de medidas de control presupuestario, entre las que, según el sindicato, figuran un ahorro en el gasto público de, al menos, un importe de 10 millones de euros. IC, en un comunicado, ha informado que según han podido confirmar tan solo en el Hospital Universitario de Canarias el recorte económico asciende a 1.5 millones de euros, medida que se aplicará de cara a la recta final del presente año. Con este paquete de medidas, anunciado el pasado 14 de agosto por el recién estrenado Ejecutivo canario, se deja en el aire, según esta fuerza sindical, «la estabilidad laboral y la calidad en la prestación de un servicio básico y esencial como es el sanitario».
Para Abel Ramos, delegado de personal de Intersindical Canaria, se trata de un recorte «abusivo» que mermará la calidad de los servicios del HUC ya que «se sigue con la estela marcada por Coalición Canaria en lo que a gestión de recursos sanitarios se refiere».

Además, ha subrayado esta fuerza sindical, la aplicación de este nuevo recorte confirma que las 17 bajas registradas actualmente en el servicio de limpieza del Hospital Universitario de Canarias no serán cubiertas.
En la misma línea, han precisado, este paquete de medidas afecta directamente al servicio de lavandería al suspender los permisos programados y aprobados en la Comisión de Seguimiento de la misma por lo que se «volverán a ver los carros de ropa de lencería acumulados en los accesos del recinto», puntualiza Ramos.

Intersindical ha agregado que según la información que manejan, los recortes se irán haciendo extensibles al resto de las categorías laborales, excepto a los mandos intermedios cuya situación no queda clara todavía por lo que es un nuevo castigo a los trabajadores del HUC, cuya situación laboral continúa en el aire después la aprobación de las nuevas listas de contratación.

En este sentido, Ramos ha considerado que el conflicto iniciado durante la campaña electoral, que sigue sin respuesta por parte del PSOE, a pesar de adquirir el compromiso de solucionarlo nada más llegar al Gobierno es «un palo más para una plantilla que viene sufriendo un claro desmantelamiento por parte del Gobierno anterior y que parece seguir en marcha a pesar del cambio de color político».