Tras la primera fase de la pandemia, y con ella, los aplausos y el reconocimiento hipócrita de las autoridades sanitarias y el Gobierno al sobrehumano esfuerzo desarrollado por enfermeros médicos, auxiliares y demás personal sanitario, todo sigue igual, especialmente en las urgencias hospitalarias. Los trabajadores de ese servicio en al Hospital Insular de Gran Canaria escenificaron su protesta en la mañana del pasado jueves, 25, en los exteriores del centro sanitario para denunciar el intolerable “almacenamiento” de pàcientes y usuarios en el servicio y sus aledaños con una degradación límites de los derechos de los enfermos y la sobreactividad del conjunto del personal sanitario.  El inútil Gobierno canario y su Consejería sanitaria, irresponsablemente, callan y miran a otro lado.