Y luego, tras el teatro con coches, pilotos,…etc, viene la realidad que, a veces, muestra su cara inesperada: el incendio que comenzó en Los Realejos. Es razonable pensar que fue provocado, no es la primera vez que ocurre y seguirá ocurriendo. Precisamente por eso, el incendio muestra la desatención e irresponsabilidad organizada y deliberada de los políticos hacia la protección de los bosques y del medio ambiente. No conozco las cifras destinadas a la protección y vigilancia de bosques y espacios naturales en Tenerife pero seguro que son calderilla comparadas con los 52 millones de euros inicialmente presupuestados para la construcción del circuito. Eso sí, luego todo se “arregla” calificando de héroes a los bomberos y a los pilotos de helicópteros e hidroaviones y dándoles una medalla…

Insisto, en un contexto de Cambio Climático que sabemos que es imparable, toda inversión para defender el medio ambiente y prepararnos para incendios, sequías, desabastecimiento de alimentos, agricultura ecológica, transporte colectivo,…etc, tendría que ser prioritaria si los políticos representasen realmente el interés público y no a los grandes empresarios. Desgraciadamente no es así por lo que, si no nos movilizamos frente al disparate en el que ya estamos metidos y la sumisión de los políticos, tendremos que aceptar que solo vamos a empeorar nuestras condiciones de vida y el contexto en el que vivimos, eso sí, mientras algunos hacen el Agosto total y miles de personas mueren debido al empeoramiento de esas condiciones de vida. Así pues, hablar de “RESPETO”  a las opiniones mientras esto se va de las manos no es nada más que una burla trágica que desprecia, realmente, a las personas y a sus vidas.

Y si, como afirma el Presidente del Gobierno de Canarias, Angel Victor Torres, “hay que apostar por aumentar las penas a los que provocan los incendios”, ¿Quiénes son los que realmente “PROVOCAN” los incendios, solo los que le prenden fuego de manera física o, también, los políticos irresponsables que se burlan de las Declaraciones de Emergencia Climática, que hacen dejación de sus funciones, y que no consideran una prioridad prevenir, con todos los medios que haga falta, esos incendio.

Federico Aguilera Klink, 

(Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, Tenerife)